Apiterapia Bilbao

BENEFICIOS DE LA APITERAPIA EN LA FIBROMIALGIA


La fibromialgia se caracteriza por una exacerbación de la sensibilidad del dolor, se sufre fuerte dolor ante estímulos que en condiciones normales no se provocaría.

Entre los afectados por este dolor más del 90% son mujeres de edades comprendidas entre los 30 y 50 años, es decir, mujeres que están en plena actividad física.

La celebre pintora Frida Kahlo, que sufrió dolor crónico y fatiga extrema durante su vida y que estudios posteriores revelaron que sufrió una fibromialgia post traumática, reflejó en sus cuadros el dolor y sufrimiento que padecía de una forma en que las personas que sufren esta enfermedad pueden sentirse plenamente identificadas.

El padecimiento de estos enfermos limita sus actividades normales de forma que en algunos casos puede llegar a desembocar en una depresión.

La medicina tradicional aún no dispone de un tratamiento altamente eficaz y mucho menos curativo. Si bien la fibromialgia es una enfermedad que se estudia en el capítulo de las enfermedades reumatológicas, tiene más que ver con el sistema neurológico y no con enfermedades inflamatorias. El dolor no es constante, no está localizado y no es previsible, no responde a ninguna lesión ni inflamación.

La fibromialgia es una enfermedad compleja, si bien aún no existen estudios paraclínicos que la confirmen, los mismos se realizan para descartar diagnósticos diferenciados. El mejor diagnóstico surge de escuchar atentamente al paciente, base de una buena medicina que no debe perder su esencia humanística.

En apiterapia nos enfrentamos continuamente a esta enfermedad. Pacientes que ya han pasado por diversas terapias y medicamentos, vienen a nuestra consulta como última esperanza.

El apiterapeuta primeramente habla siempre con el afectado sobre la naturaleza de la enfermedad. El esquema terapéutico a seguir es a base de micropicaduras de abeja para inocular el veneno y el consumo de polen. Los principios activos de la apitoxina (veneno de abeja), le confieren propiedades analgésicas a nivel periférico y también a nivel del sistema nervioso central, fomentando la producción de endorfinas. El tratamiento de complementa con el consumo de polen. El polen de abeja aporta una gama de fibronutrientes útiles en fibromialgia como el zinc, magnesio y fibra. Además el polen aporta un aminoácido llamado L-triptofano, precursor de la serotonina y de melatonina, neurotrasmisores que se ha constatado que se encuentran descendidos en esta enfermedad.

La experiencia con nuestros pacientes, nos permite afirmar que es un tratamiento altamente eficaz; en más del 85% de los casos hay una remisión de los síntomas y nos refieren que tienen mayor energía y que se reduce la percepción del dolor.